Para Hubert y todos los abuelos...
- “Aquí venimos para aprender a ver más triángulos”
- Observar alrededor, aprender.
- Después de tanto tiempo organizando estos eventos, más del lado de la enseñanza, aprendo la estrecha relación: enseñanza-aprendizaje. Dejar un poco el peso de que todo salga bien, delegar para tomar lecciones.
- Los valores, el compromiso orientado al bien común.
- El equipo, una ensalada con ingredientes diferentes. Todos con un reflejo diferente de energía y una reacción distinta desde la mía.
- Lo mismo con los participantes.
- ¿Cual es el impacto de lo que hacemos?
- Los participantes llevan sembrada una semilla, cada quién la hará germinar de una forma u otra. Nada se desperdicia.
- Abrazos largos, mejores que las palabras. Gracias. Alegría y satisfacción.
- El cambio climático. Los efectos de la plaga humana sobre su propio ecosistema. Un suicidio colectivo. El planeta sobrevivirá. La vida, en cualquier forma, también.
- ¿Es sensato concebir un hijo en este contexto?
- El Ego combatiendo a kilómetros de casa pero presente. La sub-sombra doméstica jodiendo la felicidad tranquila.
- Desconfianza. Es un caparazón que me hace sentir incómodo por absorber, por paladear la vida sin ansiedad. Pero respiro y me relajo. “Esto es la vida”.
- Un canuto matutino, unas reflexiones sintetizadas y la soledad que deja el grupo al despedirse.
- Hermanos menores que me enseñan, que me educan.
- Vivo en una generación atrás.
- Vengo de una generación adelante.
- Mi esquizofrenia es la desubicación de mi personalidad.
- Soy el último póster, slogan, mito que se proclama.
- El eterno adolescente resentido.
- La vergüenza
- Busco en Google:
- ¿Se suicidan los animales?
- ¿Por qué envejecer?
- Anverso y reverso de la misma pregunta, de este estímulo:
- Es su rostro la fotografía del bebé hace 113(1) años, los ojos en blanco del que quiere ver. (¿Extinguiremos también a los abuelos?)
- Un suspiro de energía, la breve huella ecológica
- Del Amor
Quimero, 18 de julio, ¡Viva la República!
(1) Hery Allingham, http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/18/obituarios/1247909138.html “El británico Henry Allingham, el hombre más viejo del mundo según el libro Guiness de los récord y ex combatiente de la I Guerra Mundial, que atribuía su longevidad al tabaco, el whisky y las mujeres, ha muerto a los 113 años.”